Esta receta es ideal para los días de verano. Además, gracias a la vinagreta, los mejillones se conservan en perfecto estado durante varios días si los guardáis en el frigorífico.
Hay varias formas de preparar la vinagreta. Podéis variar alguno de sus ingredientes si queréis. Yo os voy a poner la que hace mi madre, que lleva huevo cocido y perejil y le da un toque riquísimo.
(para 3 o 4 personas):
1 Kg. de mejillones cocidos al vapor (Puedes consultar nuestra receta)
1 pimiento rojo.
1 pimiento verde.
Entre4 y 6 huevos (dependiendo del tamaño que tengan).
1 cebolleta o cebolla en su defecto.
Sal
1 tomate (opcional)
Aceite de oliva.
Vinagre (usad uno bueno, realzara el sabor del plato. A mí me gusta usar el de manzana)
Perejil fresco picado.
Elaboración
TIEMPO DE PREPARACION: 30 minutos.
Una vez tengamos los mejillones cocidos desecharemos la mitad de la concha que no tiene vianda. Nos quedaremos solo con la media concha en la que está el mejillón pegado. Para que os sea más cómodo comerlos llegado el momento, es mejor que despeguéis las viandas de la concha ahora. Solo os llevara un momento, y así, cuando vayáis a comerlos podéis hacerlo directamente de la concha. Yo lo hago ayudándome de una de las conchas,: la introduzco por la parte en la que el mejillón esta unido y se despega muy fácil.
Hemos de asegurarnos de que las viandas están bien limpias de pelo. Se lo quitaremos con cuidado para no romperlas.
Mientras tanto podemos ir cociendo los huevos: Los echamos en una cacerola con agua hirviendo y a los diez minutos los retiramos, los enfriamos debajo del grifo y los cascamos. Se pican en trocitos y se echan en un bol.
Las verduras también hemos de picarlas (A mí me gusta picarlas de un tamaño intermedio, que los trozos no sean ni demasiado grandes ni demasiado pequeños, pero eso ya lo podéis hacer a vuestro gusto, que el sabor en si no variará.).Una vez picadas las vamos añadiendo al bol junto con el huevo y el perejil.
Una vez hecho esto procederemos a aliñar los ingredientes que hemos puesto en el bol con la sal, el aceite y el vinagre y mezclamos todo bien.
Ya solo nos queda montar el plato. A cada media concha, con su mejillón dentro, le echamos encima una cucharada de la vinagreta que hemos preparado y las vamos colocando en una fuente.
Ya están listos para comer, pero si queréis meterlos en la nevera un rato quedan muy ricos fresquitos.
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